La habitación hospitalaria

El medio más adecuado para conseguir descanso y reposo cuando la persona enferma es una cama cómoda y un ambiente adecuado.

Dependiendo del motivo de la estancia, así como de la gravedad del enfermo, las habitaciones pueden ser diferentes para adaptarse a los cuidados que precise. Además pueden estar en la UCI, en una zona de aislamiento, en cuidados postquirúrgicos, etc.


Hay unas características comunes que deben cumplir todas las habitaciones hospitalarias que son las siguientes:


  • Higiene: el personal auxiliar de enfermería se encarga de todo lo referente a la higiene del paciente, así como de la recogida de sus excretas y de hacer las camas con el fin de proporcionarle comodidad y seguridad.
  • Ventilación: el aire se renueva cuando se abren las ventanas brevemente, durante unos quince minutos, mientras se limpia la habitación o se arregla la cama del paciente. También se consigue una buena ventilación con sistemas de climatización de aire instalados en el edificio. Así no se precisa abrir puertas ni ventanas.
  • Temperatura: ha de estar entre los 22º y los 26ºC. Hay que tener en cuenta que la temperatura a la que las personas están a gusto es variable.
  • Tranquilidad y silencio: el ruido incomoda y altera el sistema nerviosos de las personas. Habrá que evitarlo o disminuirlo en la medida de lo posible. Para conseguirlo, se intenta que la actividad laboral sea lo más silenciosa posible y se asesora a los pacientes y visitas para que hablen en un tono moderado. El personal del hospital también deberá reducir el ruido haciendo que su trabajo sea lo más silencioso posible.
  • Iluminación: si es adecuada tiene muchos beneficios para los pacientes, sobre todo la luz solar. La luz eléctrica en los hospitales de dispone de diferentes maneras: en la cabecera de la cama, en el techo de la habitación, y por la noche existirá un luz auxiliar encendida que permita la orientación.

By @AuxDeEnferm

Comentarios